SONIDOS EN EL TIEMPO (Antiguo "Música Armenta"). Este blog surgió como página de información y enlaces para los alumnos del I.E.S. Vistazul, que me ayudaron a crearlo y le pusieron su primer nombre. Ahora que me he jubilado puede ser el momento oportuno para iniciar una nueva etapa. Es recomendable elegir una de las secciones que aparecen debajo de este texto, para evitar la mezcla de géneros y épocas del blog.
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Lista de blogs
sábado, 23 de septiembre de 2023
Gluck: Orfeo y Eurídice, "Quel nouveau ciel!" (con subtítulos). Magdalena Kozena, J. E. Gardiner.
miércoles, 13 de septiembre de 2023
Richard Strauss: Beim schlafengehen (4 letzte Lieder) con subtítulos.
Henri Duparc: "Sérénade" (serenata). Gerald Finley, Julius Drake.
El compositor francés Henri Duparc (1848-1933) es un caso único en la Historia de la Música: con tan sólo 17 “mélodies” figura como uno de los más grandes autores de este género. Aparte de algunas piezas pianísticas y de cámara compuestas en su juventud, se dedicó principalmente a la música vocal, pero su entrega se vio mermada por numerosas crisis nerviosas que terminaron por apartarlo de la creación artística a los 38 años; en 1916 se quedó ciego. Todas estas calamidades las sobrellevó con una gran serenidad gracias a su profunda fe religiosa. Duparc es uno de los compositores más autoexigentes que hayan existido, pues destruyó buena parte de sus creaciones sin llegar a publicarlas. En una carta a su amigo Jean Cras, también compositor, afirmaba: “El artista que está contento consigo mismo y que no eleva la mirada más allá de lo que puede realizar, no merece para mí el nombre de artista. (…) Su obra será mala si la compara con aquello que ha soñado”. Pasó buena parte de su vida componiendo una ópera, “Roussalka”, que finalmente prefirió destruir. Esta “Sérénade” se cuenta entre las obras de juventud desechadas por su riguroso filtro selectivo. Bien es verdad que los versos de Gabriel Marc están lejos del nivel literario de los poemas de Baudelaire, Gautier o Lahor que el compositor escogerá posteriormente, pero el encanto de la música lo eleva por encima de su calidad intrínseca. El acompañamiento pianístico está formado por una sucesión de arpegios ascendentes con un balanceo rítmico en 6/8, que sólo se detiene en el penúltimo verso para dar un mayor protagonismo a las palabras del cantante, retomando en el tramo final su seductora cantinela. Traducción del poema: Carmen Torreblanca y José Armenta
domingo, 10 de septiembre de 2023
Gabriel Fauré/Paul Verlaine: Clair de lune. Fatma Said, J. Middleton
Recital De Fatma Said y Joseph Middleton en en el Wigmore Hall de Londres. TEXTO EN FRANCÉS Y ESPAÑOL CLAIR DE LUNE (Paul Verlaine) - Claro de luna Votre âme est un paysage choisi - Vuestra alma es un paisaje escogido Que vont charmant masques et bergamasques - que hechizando van máscaras y bergamascas Jouant du luth et dansant et quasi - tañendo el laúd, danzando y casi Tristes sous leurs déguisements fantasques. - tristes bajo sus disfraces caprichosos. Tout en chantant sur le mode mineur - Cantando en modo menor L’amour vainqueur et la vie opportune, - el amor vencedor y la vida oportuna Ils n’ont pas l’air de croire à leur bonheur - no parecen creer en su felicidad Et leur chanson se mêle au clair de lune, - y su canción se une al claro de luna, Au calme clair de lune triste et beau, - al plácido claro de luna, triste y bello, Qui fait rêver les oiseaux dans les arbres - que hace soñar a los pájaros en los árboles Et sangloter d’extase les jets d’eau, - y sollozar de éxtasis a los surtidores, Les grands jets d’eau sveltes parmi les marbres. - los altos surtidores esbeltos entre los mármoles. Traducción de Carmen Torreblanca y José Armenta
Richard Strauss: Zueignung (Dedicatoria) op. 10 nº 1. Subtitulado. Ben Heppner, James Levine, 1999.
Un hombre le da las gracias a su amada por haberlo redimido y salvado de un mal que no se especifica, y que puede interpretarse como “los malos espíritus” o como unas compañías masculinas poco aconsejables. La deliberada ambigüedad del texto, escrito por el poeta Hermann von Gilm Rosenegg (1812-1864), no permite ir más allá. Es difícil encontrar en el repertorio de Lied un ejemplo similar de concentración dramática: en tres breves estrofas de intensidad creciente se nos cuenta una breve historia de redención y gratitud cuyo punto culminante coincide con la palabra “heilige” (sagrado, santo). El Lied, compuesto cuando Strauss tenía 21 años, exige del intérprete un gran despliegue de recursos técnicos y expresivos, lo que en esta grabación (con la Orquesta Filarmónica de Berlín en el Waldbühne o “teatro del bosque” de esa ciudad) da pie a una verdadera exhibición del tenor Ben Heppner, que por esa época se encontraba en plena madurez vocal y artística. Agradezco a Rudi Haberkorn su valiosa colaboración en la traducción del poema. Traducción: José Armenta
Schubert: Abschied ("Despedida"). Subtitulada. Konstantin Ingenpaß, barítono; Hyun Hwa Park, piano.
“Despedida” (“Abschied”) es el séptimo Lied de “El canto del cisne” (“Schwanengesang”), la última colección de canciones de Schubert, de la que ya hemos publicado en esta página “Liebesbotschaft” y “Die Taubenpost”. Sus versos, escritos por el poeta Ludwig Rellstab, hablan del adiós definitivo del protagonista a su querida ciudad, pero el repaso que hace de los lugares y aspectos más amados no está cargado de melancolía, sino que tiene un carácter resuelto y animado en el que el optimismo prevalece sobre cualquier sombra de futura nostalgia. Este rasgo es reforzado por la radiante música de Schubert, con una parte cantada jovial y saltarina y un ritmo pianístico muy marcado que sugiere el trote alegre de un jinete. La grabación pertenece al Concurso Internacional de Lied de Stuttgart del año 2020, en el que esta excelente pareja de intérpretes se alzó con el primer premio. Como la vivacidad de la canción no deja mucho tiempo para leer los versos, los añadimos aquí con su traducción: RELLSTAB-SCHUBERT: ABSCHIED (Despedida) Ade! du muntre, du fröhliche Stadt, ade! - ¡Adiós, ciudad feliz y divertida, adiós! Schon scharret mein Rösslein mit lustigen Fuß; - Ya escarba mi caballo con alegre pisada; Jetzt nimm noch den letzten, den scheidenden Gruß. - Ahora escucha el saludo final, mi despedida. Du hast mich wohl niemals noch traurig gesehn, - Nunca me has visto triste So kann es auch jetzt nicht beim Abschied geschehn. - ni ha de ocurrir en este momento de partir. Ade! du muntre, du fröhliche Stadt, ade! - ¡Adiós, ciudad feliz y divertida, adiós! Ade, ihr Bäume, ihr Gärten so grün, ade! - ¡Adiós, verdes jardines y arboledas, adiós! Nun reit ich am silbernen Strome entlang - Ya cabalgo a lo largo del río plateado. Weit schallend ertönet mein Abschiedsgesang; - A lo lejos resuena mi canción del adiós; Nie habt ihr ein trauriges Lied gehört, - jamás me habéis oído canciones pesarosas, So wird euch auch keines beim Scheiden beschert! - y no voy a obsequiaros con una al despedirme. Ade, ihr Bäume, ihr Gärten so grün, ade! - ¡Adiós, verdes jardines y arboledas, adiós! Ade, ihr freundlichen Mägdlein dort, ade! - ¡Adiós, gratas muchachas de este lugar, adiós! Was schaut ihr aus blumenumduftetem Haus - Desde esa casa llena de fragancias florales Mit schelmischen, lockenden Blicken heraus? - ¿qué observáis con tan pícaras miradas tentadoras? Wie sonst, so grüß‘ ich und schaue mich um, - Como siempre, os saludo y miro alrededor, Doch nimmer wend‘ ich mein Rösslein um - Pero no haré volverse jamás a mi caballo. Ade, ihr freundlichen Mägdlein dort, ade! - ¡Adiós, gratas muchachas de este lugar, adiós! Ade, liebe Sonne, so gehst du zur Ruh, ade! - ¡Adiós, querido sol que a descansar te marchas! Nun schimmert der blinkenden Sterne Gold. - Ya el oro resplandece de los brillantes astros. Wie bin ich euch Sternlein am Himmel so hold; - ¡Cuánto cariño os tengo, estrellitas del cielo! Durchziehn wir die Welt auch weit und breit, - Si cruzamos el mundo en toda su extensión Ihr gebt überall uns das treue Geleit. - Por doquier nos brindáis vuestra fiel comitiva. Ade, liebe Sonne, so gehst du zur Ruh, ade! - ¡Adiós, querido sol que a descansar te marchas! Ade! du schimmerndes Fensterlein hell, ade! - ¡Adiós, tú, ventanuco que brillas tenuemente! Du glänzest so traulich mit dämmerndem Schein - ¡Qué acogedor alumbras con vespertina luz Und ladest so freundlich ins Hüttchen uns ein. - y, amable, nos invitas a entrar en la cabaña! Vorüber, ach, ritt ich so manches Mal, - A caballo he pasado de largo tantas veces… Und wär es denn heute zum letzten Mal? - ¿y acaso habrá de ser hoy por última vez? Ade! du schimmerndes Fensterlein hell, ade! - Ventanuco que brillas discretamente, ¡Adiós! Ade, ihr Sterne, verhüllet euch grau! Ade! - ¡Adiós! ¡cubrid, estrellas, de gris vuestro fulgor! Des Fensterlein trübes, schimmerndes Licht - La luz del ventanuco, que alumbra vagamente, Ersetzt ihr unzähligen Sterne mir nicht, - no podéis reemplazarla, estrellas incontables. Darf ich hier nicht weilen, muss hier vorbei, - Si aquí no he de quedarme, si debo proseguir, Was hilft es, folgt ihr mir noch so treu! - ¡de qué me ha de servir que os mantengáis tan fieles! Ade, ihr Sterne, verhüllet euch grau! Ade! - ¡Cubrid de gris, estrellas, vuestro fulgor! ¡Adiós! Traducción: José Armenta
Brahms: Von ewiger Liebe ("Del amor eterno") Subtitulada. Elina Garanča, Malcolm Martineau.
Reynaldo Hahn: À Chloris (subtitulada). Lea Desandre, Sarah Ristorcelli.
Haendel: "Gentle Morpheus" (Alceste) con subtítulos. Lucy Crowe, Handel London Players. Wigmore Hall
La sala vacía nos recuerda que el concierto tuvo lugar en los tiempos funestos de la pandemia (2021), de modo que hay que estar agradecidos al reducido y acogedor teatro Wigmore Hall de Londres por sacar adelante el evento y difundirlo en las redes, y a los intérpretes por ser capaces de ofrecernos una interpretación expresiva y cálida ante un patio de butacas desierto, con las cámaras como única compañía. Esta obra de Haendel (que no es una ópera, sino música incidental para una pieza teatral que no llegó a representarse) está basada en el mito de Alcestis, que ya había sido tratado por el propio Haendel en su ópera “Admeto, rey de Tesalia” y posteriormente dará pie a una de las cumbres operísticas de Gluck, “Alceste” (véase en esta página el coro de esa obra “Parez vos fronts”). El argumento cuenta la decisión de Alcestis de ofrecer su vida para salvar la de su marido Admeto. Su sacrificio será finalmente recompensado por los dioses tras la mediación de Hércules, quien logra que la heroína retorne a la vida.
Se trata de un diálogo exquisito entre la voz de la soprano y la flauta travesera barroca (en otras versiones el acompañamiento lo realiza la orquesta) que tiene la estructura típica de un “Aria da capo”, con el tema y su reexposición en tempo lento separados por una sección central en un aire mucho más vivo. Un modelo muy habitual entre los compositores barrocos, con el que Haendel nos ha ofrecido joyas tan imperecederas como “Piangeró la sorte mia” de Giulio Cesare, o “Scherza infida”, de Ariodante (en YouTube hay excelentes versiones de ambas arias por Joyce Didonato). Traducción: José Armenta
FRANZ LISZT: O QUAND JE DORS (CUANDO DUERMO) Barbara Bonney, Malcolm Martineau
VICTOR HUGO
Oh! quand je dors, viens auprès de ma couche,
comme à Pétrarque apparaissait Laura,
Et qu'en passant ton haleine me touche...
Soudain ma bouche
S'entrouvrira!
Sur mon front morne où peutêtre s'achève
Un songe noir qui trop longtemps dura,
Que ton regard comme un astre se lève...
[Soudain]1 mon rêve
Rayonnera!
Puis sur ma lèvre où voltige une flamme,
Éclair d'amour que Dieu même épura,
Pose un baiser, et d'ange deviens femme...
Soudain mon âme
S'éveillera!
Haendel: "Felicissima quest'alma" (Apollo e Dafne) con el texto subtitulado
Natalie Perez, mezzosoprano. Musica Viva, Alexander Rudin.
Oyendo este exquisito canto de Dafne, encarnada por la mezzosoprano francesa Natalie Perez, se comprende el repentino arrebato amoroso de Apolo (divinidad que rige, entre otras cosas, las artes musicales), que al escucharla exclama extasiado: “Che voce, che beltà! Questo suon, questa vista il cor trapassa” (“¡Qué voz, qué beldad! Este sonido, esta vista atraviesan el corazón”), aunando así el embeleso auditivo y el visual. Y enseguida trata de conquistar a la hermosa muchacha sin darse por enterado de lo que ella no ha cesado de repetir en su aria: que lo mejor es tener el corazón libre de ataduras, que no está por la labor de meterse en amoríos de ningún tipo; y además, como ella misma contará a continuación, resulta que es seguidora de la diosa Diana Artemisa (hermana gemela de Apolo), la divinidad de la caza y de los bosques, un espíritu agreste que rechaza con dureza a los varones (que se lo digan al pobre Acteón) y prefiere la compañía permanente de una comitiva de ninfas vírgenes.
Se desconoce el autor del libreto de esta cantata de Haendel, pero se sabe que está basado en un episodio de las “Metamorfosis” de Ovidio. Compuesta durante la larga estancia del músico alemán en Italia, su título original es “La terra é liberata”, que son las palabras con que se abre el primer recitativo, en el que Apolo se jacta de haber librado al pueblo de Delfos de la amenaza de la monstruosa serpiente Pitón, a la que ha liquidado con sus flechas. A continuación al dios, ufano de su destreza como arquero, se le ocurre burlarse del niño Cupido (el equivalente romano de Eros, hijo de Venus Afrodita) cuando lo ve jugar con su arco, suscitando la venganza de este, que despierta en él la pasión por Dafne lanzándole un dardo certero, a la vez que la atraviesa a ella con la saeta que provoca el rechazo amoroso.
El desenlace de la historia es bien conocido, y la mejor manera de ilustrarlo es contemplando el maravilloso grupo escultórico de Bernini sobre el tema: acosada por el fogoso dios, Dafne pide ayuda a su padre, el río Peneo, quien al momento la transforma en laurel (en griego Δάφνη es el nombre común del laurel), dejando a Apolo con la miel en los labios y con una áspera corteza vegetal entre los brazos. El dios, pese a su comprensible frustración, decide otorgarle a ese árbol el valor simbólico de la victoria, por lo que sus ramas adornarán desde ese momento la frente de los vencedores de las pruebas atléticas.
Enlace a la interpretación completa de la cantata:
• Handel 1710 Apollo e Dafne HWV 122
Un comentario de Carmen Sánchez Alarcón al "Apolo y Dafne" de Bernini:
Dafne, la hermosísima ninfa, ha proclamado a los cuatro vientos cuánto valora su libertad. Y, por si esto fuera poco, el dardo que Cupido le ha lanzado provoca en ella un rechazo especialmente dirigido a su repentino pretendiente, cuyo divino rango no le causa la menor impresión.
Apolo, el bello, el venerado dios, traspasado de amor por ella, tras intentar abordarla con palabras y encontrarse con su rotundo rechazo, intenta abrazarla contra su voluntad e inicia una persecución por los bosques en los que un testigo inesperado presencia el momento en el que logra alcanzarla y asirla por debajo de la cintura.
Ese testigo no es otro que Gian Lorenzo Bernini (1598-1680), que dejará en un bellísimo conjunto escultórico memoria eterna del episodio.
Tenía apenas veinticuatro años cuando inició la obra (1622-1625), pero ya poseía toda la maestría del gran artista que fue. Dominó todas las artes pero siempre se consideró escultor, un escultor que tuvo la capacidad de transformar el duro mármol en suave carne, en rugosa madera, en áspera piedra o en aleteante tejido que envuelve los cuerpos de sus figuras.
Estas cualidades aparecen en un conjunto escultórico cuyo realismo se ve matizado por la belleza idealizada de los protagonistas, por la elegancia de sus maneras, por la complicada y audaz composición en la que parece que el cuerpo de la ninfa se eleva sobre la tierra al tiempo que experimenta la transformación de sus formas.
Dafne ha pedido ayuda, pero ignora de qué tipo será, por eso su cara expresa todo el horror que siente ante lo que está experimentando con un grito ahogado en su boca y con una mirada asustada y resignada que el artista consigue excavando al máximo la pupila de sus ojos.
Apolo no da crédito a lo que está presenciando, pues en ese preciso momento, con su cuerpo aún en movimiento, tiene la atención fijada en los cabellos de Dafne, que van volviéndose ramas y hojas. Parece que aún no es muy consciente de que la suave piel de la ninfa se va volviendo tosca madera y que de sus extremidades van surgiendo raíces que la fijarán a la tierra para siempre.
Acabada la transfiguración, la decisión de Apolo de convertir aquel árbol, el laurel, en emblema de la victoria, no podrá devolver a Dafne a la vida real. Pero, como es sabido, ni el uno ni el otro existieron realmente, y en cambio a nosotros su historia nos ha procurado un espléndido legado de obras de arte literarias y plásticas, entre las que destaca de forma excepcional esta obra maestra, ubicada en el centro de una gran sala de la Galería Borghese para que podamos pasar horas girando en torno suyo y admirándola desde todas las perspectivas posibles.
Gluck: Coro "Parez vos fronts de fleurs nouvelles" de la ópera "Alceste".
Antonello Manacorda, Dorothea Röschmann.
Este coro lo toma Gluck de una ópera suya anterior, “Paris y Elena”, y lo incorpora a una escena que en realidad no representa un festejo matrimonial, como parece indicar la letra, sino el júbilo del pueblo de Tesalia celebrando la rápida recuperación de su rey Admeto, que tras haber estado a las puertas de la muerte reaparece aquí públicamente junto a su esposa Alcestis.
Lo que no sabe el rey es que su milagrosa mejoría se debe a que es la propia Alcestis la que ha ofrecido su vida a los dioses para salvar la de su marido. Por eso, en mitad de los alegres sones de la celebración, entona la reina un angustiado lamento en el que le pide a los dioses que le den fortaleza para sobrellevar el amargo trance. Esa parte presenta un marcado contraste musical con el resto de la escena. CORO Parez vos fronts de fleurs nouvelles, Adornad vuestras frentes con flores frescas, Tendres amants, heureux époux. tiernos enamorados, felices esposos. Que l’hymen et l’amour, de leurs mains immortelles, Que Himeneo* y el amor, con sus manos inmortales, S’empressent d’en cueillir pour vous. se apresuren a recogerlas para vosotros. UNA CORIFEO Puissent vos belles destinées Que vuestros bellos destinos logren Se prolonger au gré de vos désirs. prolongarse tanto como deseéis. Puissent la gloire et les plaisirs Que sólo la gloria y los deleites puedan Compter seuls les instants de vos longues années. enumerar las horas de vuestros largos años. Parez vos fronts de fleurs nouvelles, Adornad vuestras frentes con flores frescas, Tendres amants, heureux époux. tiernos enamorados, felices esposos. CORO Que l’hymen et l’amour, de leurs mains immortelles, Que Himeneo y el amor, con sus manos inmortales, S’empressent d’en cueillir pour vous. se apresuren a recogerlas para vosotros. UNA CORIFEO Heureuse épouse, tendre Alceste, Bienaventurada esposa, tierna Alcestis, jouissez de cet heureux jour, disfrutad de este día feliz, de tous les dons de la faveur céleste, de todos los dones de la gracia celestial et des bienfaits que vous offre l’amour. y de los bienes que os brinda el amor. Parez vos fronts de fleurs nouvelles, Adornad vuestras frentes con flores frescas, Tendres amants, heureux époux. tiernos enamorados, felices esposos. CORO Que l’hymen et l’amour, de leurs mains immortelles, Que Himeneo y el amor, con sus manos inmortales, S’empressent d’en cueillir pour vous. se apresuren a recogerlas para vosotros. ALCESTIS (3’16): O dieux! soutenez mon courage, Oh dioses, sostened mi valor, Je ne puis plus cacher l'excès de mes douleurs. ya no puedo ocultar el peso de mis aflicciones. Ah! malgré moi des pleurs ¡ Ay!, las lágrimas, a mi pesar, S'échappent de mes yeux et baignent mon visage. se escapan de mis ojos y bañan mi rostro. CORO Parez vos fronts de fleurs nouvelles, Adornad vuestras frentes con flores frescas, Tendres amants, heureux époux. tiernos enamorados, felices esposos. Que l’hymen et l’amour, de leurs mains immortelles, Que Himeneo y el amor, con sus manos inmortales, S’empressent d’en cueillir pour vous. se apresuren a recogerlas para vosotros. *Himeneo: Divinidad griega del matrimonio. Por extensión, poema cantado con que se acompañaba la ceremonia nupcial. Director, Antonello Manacorda Alcestis, Dorothea Röschmann Coreografía y dirección escénica, Sidi Larbi Cherkaoui Bayerische Staatsoper Texto francés de Leblanc de Roullet (o Le Bland du Roullet, como también aparece en algunas fuentes) para la versión francesa estrenada en París en 1776, a partir del texto original italiano de Calzabigi, basado libremente en la tragedia "Alcestis", de Eurípides. Agradezco a Carmen Torreblanca su colaboración.
Traducción de José Armenta.
sábado, 9 de septiembre de 2023
Gabriel Fauré: Les berceaux (Las cunas). Subtitulada. Dos versiones: Gerald Finley con Julius Drake. Sabine Devieilhe con Alexandre Desplats.
Una conjunción perfecta de poesía y música. Los versos de Sully Prudhomme comparan el balanceo de los grandes barcos que esperan atracados en el muelle con el de las cunas de los niños cuidados por sus madres, que habrán de separarse de sus maridos cuando a estos les llegue la hora de zarpar. El paralelismo se ve reforzado en francés por la similitud entre los términos “vaisseaux” (barcos) y “berceaux” (cunas). El acompañamiento pianístico marca todo el tiempo ese balanceo y al mismo tiempo despliega una gran variedad de matices en consonancia con el desarrollo del texto. Traducción de Carmen Torreblanca y José Armenta
domingo, 20 de agosto de 2023
MAHLER: LIEBST DU UM SCHÖNHEIT ("Si amas la belleza").
Catriona Morison, Ammiel Bushakevitz
Última pieza del ciclo de cinco “Rückert-Lieder”, compuesto sobre poemas de Friedrich Rückert.
Esta obra tiene un origen decididamente romántico: Gustav Mahler, consciente de que su entrega exhaustiva al trabajo y la escasa atención que le prestaba a su mujer estaban minando el estado de ánimo de ésta a los pocos meses de haberse casado, decidió darle una sorpresa componiéndole expresamente esta breve declaración de amor y ocultando la partitura entre las hojas de la obra que en esa época estaba tocando ella al piano.
Es muy probable que Mahler se identificara con las palabras de este breve poema, como si estuviera escrito para atemperar las distancias que habían empezado a enturbiar su relación con la joven Alma, a la que casi doblaba en edad. Para enfatizar la exclusividad del regalo se lo dedicó con las palabras “ein Privatissimum an dich”, y es significativo que fuera la única canción del ciclo completo que no orquestaría posteriormente, manteniendo el carácter íntimo, “privadísimo”, de su creación.
Traducción: José Armenta
Enlace a la lista completa de Lieder y Mélodies con sus textos:
• ANTOLOGÍA DE LIEDER, MÉLODIES Y CANCI...
BERLIOZ: LE SPECTRE DE LA ROSE (de "Les nuits dété").
Joyce Didonato, Esa-Pekka Salonen. Orquesta del Festival de Verbier
Esta cautivadora “mélodie” de Berlioz, segunda de las seis que conforman el ciclo “Las noches de verano” ("Les nuits d’été"), está compuesta, como las otras cinco, a partir de un poema de Téophile Gautier (1811-1872), en el que el poeta entona un romántico elogio a la belleza de su amada a través de un aparente reproche expresado por el espectro de la rosa que ella había lucido en su escote durante esa velada; lo que en las primeras estrofas parece un lamento fúnebre de una flor bruscamente arrancada de su tallo se convierte luego en un encendido homenaje que ensalza el envidiado destino de tener por tumba el seno de la bella inspiradora de los versos.
La primera versión del ciclo completo era para piano y voz, pero posteriormente el propio compositor hizo una espléndida adaptación para orquesta, que es la que se suele interpretar. Berlioz era un orquestador magistral, como podemos apreciar en el maravilloso acompañamiento de las cuerdas, con el que consigue una atmósfera de ensoñación poética y sensual a un tiempo.
Otro excelente ejemplo de ese refinamiento orquestal lo tenemos en este dúo de su ópera “Beatriz y Benedicto”, especialmente en la coda que comienza en el minuto 8'27:
• Béatrice et Bénédict (Berlioz): Dúo "...
La interpretación de Joyce Didonato nos parece superior a cualquier otra por la exquisita morosidad con que se recrea en cada matiz e inflexión de la canción. Es, con diferencia, la más larga de las que hemos podido escuchar, pero nos mantiene suspendidos de principio a fin.
* En el minuto 5’57 hemos puesto entre paréntesis la primera parte del verso “car sur ton sein j’ai mon tombeau” (“pues en tu seno tengo mi tumba”) porque la intérprete introduce una variación que no entendemos bien. En cualquier caso, para la comprensión plena del poema consideramos preferible mantener, como hemos hecho, el texto de Berlioz, que, por cierto, difiere ligeramente del original de Gautier, que sitúa la tumba de la rosa un poco más arriba, en “ta gorge” (“tu garganta”).
Traducción de Carmen Torreblanca y José Armenta
Enlace a la antología de Lieder, Mélodies y canciones con sus textos:
• ANTOLOGÍA DE LIEDER, MÉLODIES Y CANCI...
BRAHMS: GEISTLICHES WIEGENLIED op. 91-2 (canción de cuna sacra)
Brahms: Sandmännchen ("el pequeño arenero"). Canción de cuna (con subtítulos).
Anna Lucia Richter, Ammiel Bushakevitz
viernes, 31 de marzo de 2023
SCHUBERT: LIEBESBOTSCHAFT (Mensaje de amor). Julian Prégardien y Martin Helmchen.
Schubert, "Der wanderer an der Mond ("El caminante a la luna").
Poema de Johann Gabriel
Seidl. Anna Lucia Richter y Ammiel Bushakevitz.
Traducción (integrada en el vídeo) de José Armenta
SCHUBERT: DER JÜNGLING AN DER QUELLE (El muchacho en la fuente). Marie Perbost, Joséphine Ambroselli.
Un muchacho ha buscado refugio en la naturaleza para olvidar su desengaño amoroso, pero los sonidos que lo rodean parecen susurrar el nombre de la amada, un nombre que se impone con tanta fuerza que provoca en el último instante un atrevido cambio gramatical de la tercera a la segunda persona (el poema original, alterado por Schubert en el verso final, decía “…seufzen Elisa mir zu”, es decir, «me suspiran ‘Elisa’»).
Aunque se supone que el texto lo canta un chico, la soprano Marie Perbost y la pianista Joséphine Ambroselli nos conquistan por la profunda convicción con que nos transmiten toda la belleza y emoción contenidas en el Lied. Traducción (integrada en el vídeo) de José Armenta.

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