lunes, 18 de octubre de 2010

SCHUBERT: DIE TAUBENPOST (La paloma mensajera)

También perteneciente al ciclo "El canto del cisne", la música de este Lied es de una alegría admirable, sobre todo si se tiene en cuenta que fue el último que compuso Schubert poco antes de morir. Es un ejemplo de fusión perfecta entre la parte vocal y la pianística, hasta el punto de que resultan inseparables la una de la otra.
Tres versiones para disfrutar: una en directo del veterano barítono Hermann Prey (un poquito lenta), y las otras dos en disco, del gran especialista en Lied Fischer-Dieskau y del poderoso Bryn Terfel, nuestro Fígaro de hace dos años.









DIE TAUBENPOST (Johann Gabriel Seidl)

Ich hab' eine Brieftaub' in meinem Sold,
Die ist gar ergeben und treu,
Sie nimmt mir nie das Ziel zu kurz
Und fliegt auch nie vorbei.

Ich sende sie viel tausendmal
Auf Kundschaft täglich hinaus,
Vorbei an manchem lieben Ort,
Bis zu der Liebsten Haus.

Dort schaut sie zum Fenster heimlich hinein,
Belauscht ihren Blick und Schritt,
Gibt meine Grüße scherzend ab
Und nimmt die ihren mit.

Kein Briefchen brauch ich zu schreiben mehr,
Die Träne selbst geb ich ihr,
Oh, sie verträgt sie sicher nicht,
Gar eifrig dient sie mir.

Bei Tag, bei Nacht, im Wachen, im Traum,
Ihr gilt das alles gleich,
Wenn sie nur wandern, wandern kann,
Dann ist sie überreich!

Sie wird nicht müd, sie wird nicht matt,
Der Weg ist stets ihr neu;
Sie braucht nicht Lockung, braucht nicht Lohn,
Die Taub' ist so mir treu!

Drum heg ich sie auch so treu an der Brust,
Versichert des schönsten Gewinns;
Sie heißt - die Sehnsucht! Kennt ihr sie? -
Die Botin treuen Sinns.

LA PALOMA MENSAJERA

Tengo una paloma mensajera a mi servicio,
Me es del todo adicta y fiel,
Jamás se queda corta en su destino,
Y tampoco vuela más allá de él.

La envío a diario
Miles de veces con noticias,
Vuela por muchos lugares queridos,
Hasta la casa de la amada.

Allí mira adentro, furtiva, por la ventana,
Acecha su mirada y sus pasos,
Entrega jugando mis saludos
Y se lleva los suyos consigo.

No necesito ya escribir misivas,
Le doy las lágrimas mismas:
Oh, seguro que no las soporta,
Pero me sirve solícita.

De día, de noche, en la vigilia, en el sueño,
Tanto se afana en su trabajo,
Que si tiene que marchar, marcha,
Pues es magnífica.

No se cansa, no se fatiga,
Para ella el camino es siempre nuevo;
No necesita señuelo, no necesita pago,
Así de fiel me es mi paloma.

Yo la cobijo fielmente en mi pecho,
Seguro de que es mi más bella adquisición;
Ella se llama ... ¡nostalgia!
¿La conocéis? La mensajera del alma fiel.

En vista de que han retirado el vídeo de Terfel, ponemos una estupenda interpretación de otro barítono, Klemens Sander

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