lunes, 18 de octubre de 2010

BRAHMS: SÄNDMANNCHEN (El hombrecillo de arena)

Otra preciosa canción de cuna de Brahms, sobre un poema popular. El texto requiere una explicación; entre los alemanes, a los niños se les habla del hombrecillo de arena como a los españoles del "coco": un personaje de ficción que por la noche se acerca a los niños malos, o a los que no se quieren dormir, y les echa arena en los ojos para que se queden dormidos, razón por la que se levantarán con legañas al día siguiente.

SANDMÄNNCHEN
Die Blümelein sie schlafen
schon längst im Mondenschein,
sie nicken mit den Köpfen
auf ihren Stengelein.
Es rüttelt sich der Blütenbaum,
es säuselt wie im Traum:
Schlafe, schlafe, schlaf du,
meine Kindelein!

Sandmännchen kommt geschlichen
und guckt durchs Fensterlein,
ob irgend noch ein Liebchen
nicht mag zu Bette sein.
Und wo es nur ein Kindchen fand,
streut er ihm in die Augen Sand.
Schlafe, schlafe, schlaf du,
meine Kindelein!

Sandmännchen aus dem Zimmer,
es schläft mein Herzchen fein,
es ist gar fest verschlossen
schon sein Guckäugelein.
Es leuchtet morgen mir Willkomm
das Äugelein so fromm!
Schlafe, schlafe, schlaf du,
meine Kindelein!

EL HOMBRECILLO DE ARENA
Las florecillas duermen
desde hace rato bajo el brillo de la luna,
inclinando sus cabezas
sobre sus pequeños tallos.
El árbol en flor se agita,
susurrando como en sueños:
¡Duerme, duerme, duerme tú,
niño mío!

El hombrecillo de arena llega sigilosamente
y curiosea por las ventanas
para comprobar si en algún sitio hay un amorcito
que aún no se ha ido a la cama.
Y si se encuentra con un niño,
le echa arena en los ojos.
¡Duerme, duerme, duerme tú,
niñito mío!

El hombrecillo de arena ha salido de la habitación.
Mi corazón se ha dormido con gusto,
y ha cerrado del todo
sus pequeños párpados.
¡Mañana me darán luminosos la bienvenida
esos ojillos tan apacibles!
¡Duerme, duerme, duerme tú,
niño mío!

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