sábado, 24 de octubre de 2026

Schumann: Mondnacht (Noche de luna). Texto subtitulado. Anja Mittermüller, Richard Fu. Konstantin Krimmel, Ammiel Bushakevitz.



 Vídeo 1, enlace al recital completo (Wigmore Hall/Bollinger International Song Competition): https://www.youtube.com/watch?v=GZZGVD47YIA&t=2181s

Vídeo 2, enlace al recital completo en el Wigmore Hall de Londres: https://www.youtube.com/watch?v=ZkbJzCoLvCM&t=291s

“¡Oh, Clara, que éxtasis escribir canciones! Imposible explicarte lo fácil que ha llegado a resultarme… es un tipo de música completamente diferente que no ha de pasar por mis dedos… mucho más melodiosa y directa”. En una carta de febrero de 1840, un Robert Schumann entregado a un género que hasta pocos meses antes no le había atraído especialmente, el Lied, le describía a su prometida su trascendental conversión. Sabemos que un factor decisivo en esa repentina evolución fue la separación de los enamorados impuesta por el padre de Clara, Friedrich Wieck. Durante la ardua y conflictiva espera, en la que no faltó algún litigio judicial, el compositor descubrió que las canciones eran el medio idóneo para expresarle a su amada sus sentimientos más exaltados, a la par que la forma más a su alcance de desarrollar su talento creador. Estimulado por su pasión amorosa y por la lectura de grandes poetas como Heine, Goethe, Rückert o Eichendorff, escribió cerca de 140 Lieder en los meses anteriores a su boda. En ellos, además, Robert incluía mensajes cifrados utilizando los nombres de la notas, que en la notación alemana se designan con letras. El más conocido de estos guiños es el formado por las notas E - H - E, equivalentes en nuestra notación a Mi - Si - Mi. La palabra alemana “Ehe” significa “matrimonio”, el sueño que permitiría a los novios culminar su ansiada unión, y son esas notas las que establecen la base tonal del acompañamiento pianístico en “Mondnacht”. Pero además, como señala la gran especialista francesa Brigitte François-Sappey, esas letras están indicando aquí otro enlace, el del cielo (Himmel en alemán) con la tierra (Erde), la unión mítica primordial descrita en los primeros versos del poema, que el piano sugiere mediante una primera nota muy grave, “terrenal”, seguida, a distancia de cuatro octavas, por una figura del registro agudo del teclado, “celestial”, que cae delicadamente hacia la nota inicial para acoplarse con ella, trazando “una curva descendente que parece suspendida entre el cielo y la tierra”. Mondnacht pertenece a un cuaderno de canciones sobre poemas de Joseph von Eichendorff, con cuyos versos sintió Schumann una profunda identificación. En otra carta de mayo de 1840 afirmaba: “Este ciclo de canciones es el más romántico que he escrito, y hay mucho de ti en él, querida Clara”.
Ofrecemos esta cumbre del romanticismo musical en las voces de dos de los mejores intérpretes surgidos recientemente: Anja Mittermüller y Konstantin Krimmel, ambos ganadores de importantes concursos vocales y dominadores, pese a su juventud, de los complejos recursos técnicos y expresivos que demanda el género.

Ejemplar la política artística del teatro Wigmore Hall, que ofrece en abierto todos los recitales y conciertos de cámara que celebra, sin establecer ningún tipo de restricción a quienes los copiamos y reproducimos. Traducción del texto: Mateo Jarnés

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